20 Hilos: Lo que se espera a cambio

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Hoy toca hablar de muchas cosas que se resumen en una frase que habré oído (y dicho) miles de millones de veces. Hoy toca hablar sobre ser honestos con nosotros mismos, sobre autocrítica y autojuicio.

Hoy quería pensar sobre eso de “hacer las cosas sin esperar nada a cambio.” No se trata de no esperar nada a cambio, sino de no exigir nada a cambio.

Empezaré por ser sincero: SIEMPRE espero algo a cambio, siempre. Y no me parece mal. Es más, creo que siempre se debería esperar algo a cambio. Cuando hago algo, y pongo el corazón en ello, espero que a cambio me satisfaga lo que hago, espero que a cambio me de más ganas para seguir haciendo lo que hago, espero que a cambio sea más feliz por el simple hecho de hacerlo.

El error, quizá, radica en que cuando hablamos de esperar algo a cambio, no por ello dejamos de hablar de esa parte egoísta del “que nos den algo.” No, no, se trata de autodarnos, de autojuzgarnos, de ser nosotros mismos los que paguemos nuestras acciones, y todo lo demás que nos quiera llegar de fuera, bienvenido sea.

Puede tratarse de una mera cuestión semántica, pero la manera que tengamos de entenderlo hará nuestra vida más o menos simple.

Sucede igual con las expectativas (¿qué son si no precisamente lo que esperamos a cambio?): cuando una mayoría prefiere enfrentarse a las expectativas rotas del pasado no teniendo más expectativas futuras, prefiero (y considero más sano, sencillo y alegre) aprender que las expectativas pueden no cumplirse, cumplirse o superarse, pero no por ello la realidad va a ser más diferente o el golpe más fuerte si asumes y comprendes realmente esta verdad.

Vive con expectativas, vive con ambiciones, espera siempre algo a cambio, pero espéralo de ti mismo, porque… ¿qué estás haciendo con tu vida si no esperas nada de ella?